Una década atrás no existía ningún tratamiento para la atrofia muscular espinal (AME), enfermedad genética poco frecuente que afecta a las neuronas motoras encargadas de transmitir las señales que permiten el movimiento de los músculos, planteó la neuróloga pediatra, Miriam Jiménez.
Sin embargo ahora existen fármacos que “modifican satisfactoriamente el curso de enfermedad”, y que desde 2025 están disponibles en el cuadro básico de instituciones públicas de salud.
La directora médica de Biogen Latinoamérica Norte, detalló a La Jornada que existen tres tratamientos innovadores: uno intravenoso, otro oral y uno que se administra en la espalda; es intratecal (directamente en el líquido cefalorraquídeo). La finalidad de los tres es “que se produzca la proteína de sobrevida de la neurona motora.”
En el Conversatorio denominado La vida está hecha de movimientos, detalló que la ocurrencia de la AME es de 1 caso por cada 6 a 10 mil nacidos vivos, y en México se presume que hay unas 2 mil a 2 mil 300 personas con la enfermedad.