Si seguimos pescando como hasta hoy, los resultados no cambiarán. Ese es el mensaje del sector privado. La pesca mundial lleva 40 años estancada en 93 millones de toneladas, pero la población y el consumo de proteína marina crecen.
Desde Chiapas, el Centro de investigación y Estudios, Sociales, Económicos, y de Mercados (CIESEM) del sector privado propone transformar al pescador tradicional en maricultor y crear un ecosistema de innovación con tecnología, farmacéutica y mercados premium.
Chiapas tiene la biodiversidad y el litoral para replicar ese modelo, pero con desarrollo endógeno. La clave: pasar del commodity al producto premium, desde langosta y callo de hacha hasta colágeno marino para mercados como el Halal y la industria farmacéutica contra cáncer de colon y próstata. Tenemos en el litoral chiapaneco una gran oportunidad para transformar la forma como producimos”.
Enrique A. Vázquez Constantino / Presidente CIESEM.

China produce el 36% de peces, algas y moluscos del mundo bajo maricultura. Empezó con algas en los años 50 y hoy domina el sector.
“Si le preguntamos a nuestros pescadores si están contentos con los resultados, van a decir que no. La estrategia no es óptima. Tenemos que cambiarla. La maricultura es la vía. El mar abierto no ha crecido en capturas desde los 80. La población sí.
En el 2022 la producción vía maricultura a nivel mundial fue superior a la pesca tradicional.
El plan no es traer empresas extranjeras que exploten el recurso. La apuesta es desarrollo social endógeno: que el pescador chiapaneco instale sus propias UMAs o granjas marinas, con apoyo de universidades, inteligencia artificial, internet de las cosas y sociedades mercantiles. Se busca insertar a jóvenes universitarios para crear sinergia.
Estamos impulsando sociedades mercantiles, anónimas o de responsabilidad limitada. Las cooperativas no son tan viables en negocios por la sucesión. Aquí se trata de construir ecosistemas de innovación: unir pescadores con especialistas en IA, fármacos, mercados.

En 2 años planean tener instalaciones produciendo algas, crustáceos, langosta, cangrejo, ostras y peces en ambientes controlados, a través de sociedades con pescadores, acompañados de las universidades.
“Puedes seguir pescando, pero empieza con tu granja de ostión. No queremos que vengan de fuera a hacerlo. Queremos desarrollo endógeno. Que nosotros lo hagamos. De nada sirve que vengan empresas extranjeras, aprovechen recursos y den empleos mal pagados. El foco es que nuestros compañeros pescadores modifiquen esa cultura.

UNACH, UNICACH, la Secretaría de Pesca y Acuicultura del Pueblo y el CIESEM ya dialogan para trazar la ruta. El objetivo: que Chiapas deje de exportar solo camarón y se convierta en productor de alimentos y fármacos premium del mar.
