Skip to content

Lleva más de 50 años preservando las tradiciones de Chiapa de Corzo; es Ana María Nandayapa quien defiende el bordado artesanal

Con más de cinco décadas dedicadas al comercio artesanal, Ana María Nandayapa Montero se ha convertido en una de las voces que mantienen vivas las tradiciones de Chiapa de Corzo. Maestra jubilada, ha dedicado gran parte de su vida a preservar el patrimonio familiar y promover los productos elaborados por manos chiapanecas. Su tienda, que comenzó con la venta de jocotes y dulces, hoy ofrece blusas bordadas, huipiles, camisas tradicionales y diversos artículos representativos de la región.

Entre los episodios que marcaron su historia recuerda un sismo que sacudió la antigua construcción de adobe donde vivía, la cual sufrió graves daños y parte de los portales colapsó. Ana María logró salir del inmueble junto con sus dos hijos y pasó cerca de dos años viviendo frente a su casa, en el parque, mientras recibía apoyo para contar con un espacio provisional.

Su compromiso con la artesanía va más allá de la venta, busca ofrecer piezas elaboradas a mano y apoyar a las personas que viven del bordado. En su establecimiento comercializa prendas de Chiapa de Corzo, como las camisas tradicionales de los parachicos y las chuntaes, además de textiles de municipios como San Andrés Larráinzar y Chenalhó.

Para Nandayapa Montero, preservar las tradiciones significa mucho más que vender productos, es mantener viva la identidad de un pueblo, respaldar a sus artesanos y transmitir a las nuevas generaciones el valor de sus raíces.