El sector funerario en Chiapas enfrenta nuevos retos y oportunidades ante la transformación de las costumbres, el crecimiento poblacional y la necesidad de ofrecer servicios accesibles para las familias.
La empresaria explicó que los servicios se adaptan a diferentes presupuestos, con ataúdes desde los 2 mil pesos, mientras que un paquete funerario tradicional a domicilio puede costar aproximadamente 15 mil pesos.
Entre las nuevas alternativas destaca la cremación, que comienza a ganar terreno ante la saturación de espacios en los panteones y la búsqueda de otras opciones para despedir a los seres queridos.
También se desarrollan servicios especializados para mascotas, mientras que la profesionalización representa uno de los principales desafíos para el sector, debido al número limitado de especialistas con título y cédula en embalsamamiento. Ante este panorama, Díaz Cachule llamó a las familias a verificar las credenciales del personal y la preparación de las empresas antes de contratar un servicio funerario.