A pesar de su baja prevalencia en México, la fibrosis pulmonar puede reducir de forma significativa la esperanza de vida, pues cerca del 50 por ciento de los casos fallecen entre dos a tres años, luego de recibir el diagnóstico debido a una detección tardía, advierten especialistas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y de la Iniciativa Pensemos en Cebras México.
Durante el Segundo Conservatorio “Unidos por la Salud Pulmonar: Estrategias para una Atención Temprana e Integral de la Fibrosis Pulmonar”, realizado en el auditorio “Dr. Miguel Jiménez” del INER, enfatizaron la importancia de acceder un diagnóstico oportuno y a una atención médica adecuada, con especialistas expertos en el manejo integral de la enfermedades pulmonares intersticiales.
En el marco del Día Mundial de la Fibrosis Pulmonar, que se conmemora cada 7 de septiembre, la doctora Karen Pamela Martínez, neumóloga adscrita a la Clínica de Enfermedades Pulmonares Intersticiales del INER, explicó que la Fibrosis Pulmonar es una afección común en las enfermedades pulmonares intersticiales difusas.
Se caracteriza, dijo, por la formación de cicatrices en el tejido del pulmón, lo que causan una disminución gradual e irreversible de la capacidad respiratoria, generando un impacto negativo en la calidad de vida y una mortalidad temprana.
Frente a los desafíos de una detección temprana, informó que el INER desarrolló un modelo de atención integral, denominado CAINER, para acelerar la evaluación de los pacientes y favorecer una intervención más oportuna.