A las afueras de la Parroquia de la Santa Cruz de Terán, Guadalupe Sarmiento, originaria de esta misma delegación, ha encontrado en su pequeño puesto de artículos religiosos no solo una forma de sustento, sino también un espacio de servicio y encuentro con la comunidad. Con un horario de atención flexible, diariamente recibe a feligreses que buscan artículos de fe y devoción.
La historia de este negocio comenzó tras una invitación de un sacerdote para colaborar en la papelería de la parroquia. Sin embargo, luego del sismo del 2017, el cual refiere que obligó a cerrar ese espacio por indicaciones de algunas autoridades por la mala estructura, Guadalupe decidió instalar su puesto en el exterior del templo, donde poco a poco lo ha ido surtiendo con imágenes religiosas, rosarios, escapularios, biblias, y artículos de catecismo, pensados para cubrir las necesidades de quienes acuden a la iglesia.
Aunque reconoce que no se trata de un negocio de grandes ganancias, asegura que su mayor satisfacción está en el contacto con la gente. Además, destacó que mantiene precios accesibles al adquirir directamente de artesanos, lo que le permite ofrecer productos económicos que van desde los 20 hasta los 50 pesos, siendo los rosarios, escapularios y figuras de la Virgen del Carmen, Virgen de Guadalupe y San Judas Tadeo los más solicitados.
Ante las festividades en honor a la Santa Cruz, Guadalupe espera un repunte en sus ventas, confiando en la llegada de visitantes que buscan artículos religiosos como recuerdo de la tradicional feria de Terán. Por ello, Sarmiento, extendió la invitación a la ciudadanía para acudir a esta celebración y visitar su puesto, resaltando que, pese al paso del tiempo, las tradiciones del lugar continúan vivas gracias al esfuerzo de sus habitantes.
