Ante los casos visibles de despojo de viviendas que se han registrado en distintos puntos de la ciudad, especialistas en materia jurídica y notarial advierten la necesidad de fortalecer la prevención para evitar que personas adultas mayores queden en situación de vulnerabilidad patrimonial.
Señalan que el problema no solo responde a conflictos familiares o fraudes inmobiliarios, sino también a la falta de cultura legal, desinformación y ausencia de políticas públicas que promuevan la regularización de la propiedad y la asesoría previa antes de firmar cualquier documento relacionado con bienes inmuebles.
De acuerdo con expertos, una de las principales medidas de protección consiste en formalizar correctamente donaciones, herencias o transmisiones de propiedad mediante instrumentos legales que garanticen la permanencia de los adultos mayores en sus viviendas, como el usufructo vitalicio, el cual permite conservar el derecho de uso y disfrute del inmueble aun cuando la propiedad pase a nombre de un familiar.
La prevención legal, la regularización de predios y la elaboración de testamentos son consideradas herramientas clave para proteger el patrimonio familiar y evitar conflictos que puedan derivar en despojos o pérdidas irreversibles de vivienda.
