La venta de juguetes tradicionales como trompos, carritos de madera, resorteras y baleros ha registrado una fuerte caída en los últimos años, situación que se ha agudizado recientemente por la falta de poder adquisitivo entre la población.
Una de las vendedoras, explicó que la crisis económica no solo afecta a los compradores, sino también a los comerciantes, quienes ya no cuentan con recursos suficientes para surtir mercancía tradicional. Ante este panorama, muchos han optado por diversificar su oferta y sustituir los juguetes de madera por productos alternativos.
A pesar de la competencia de productos importados y del avance de la tecnología en los juguetes modernos, los comerciantes insisten en la importancia de preservar las tradiciones y consumir productos locales elaborados en Chiapas.
Señalan que la compra de juguetes y artesanías regionales no solo contribuye a mantener vivas las raíces culturales, sino que también fortalece la economía local, a diferencia del consumo de mercancía extranjera. Por ello, hacen un llamado a la población y a los visitantes a apoyar a los productores y vendedores locales, especialmente durante las fechas dedicadas a la infancia.
