En México persisten las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos de las personas con discapacidad. Aunque hay avances en el marco jurídico, la aplicación en la realidad es insuficiente. Este es un problema que se ha documentado durante más de 20 años y ahora fue confirmado por el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas.
El informe con recomendaciones del organismo internacional advierte sobre la necesidad urgente de terminar con los sistemas de aislamiento y encierro en instituciones u organismos públicos y privados, donde las personas carecen de expectativas, sin posibilidad de tener una vida independiente. En cambio, son víctimas de maltrato y tortura en algunos casos.
De hecho, señala el documento, la institucionalización es, por sí misma, una violación a los derechos humanos. Es una condición en la que se encuentran alrededor de 140 mil niños y más de 120 mil adultos, comentó Markus Shefer, miembro del comité.
Durante la presentación del informe, el especialista resaltó que el país carece de estadísticas puntuales sobre el número de personas con discapacidad, su lugar de residencia y condiciones en que se encuentran. Y es que, dijo, el gobierno desconoce cuántas instituciones privadas y comunitarias existen.
Lo cierto es que en esos lugares, varios de los cuales fueron visitados por los integrantes del comité de Naciones Unidas, constataron el abandono de los individuos. En un establecimiento encontraron que estaba diseñado para una estancia de 6 meses, pero había personas que llevaban 35 años ahí, “sin ningún apoyo, simplemente sentadas, mirando al vacío”.
