La falta de protocolos familiares, estructuras corporativas y planes de sucesión sigue siendo una de las principales causas por las que seis de cada diez empresas familiares no logran consolidarse ni trascender a una segunda generación, advirtieron especialistas durante una exposición sobre este fenómeno que impacta directamente a negocios de Chiapas y del país.
Durante el análisis, se explicó que gran parte de las empresas familiares dependen casi por completo de la figura del fundador, quien concentra la administración, la toma de decisiones y, en muchos casos, las relaciones comerciales y políticas que sostienen al negocio.
El problema surge cuando no existe una ruta clara para el relevo generacional, ya que los herederos suelen asumir el control sin la preparación adecuada o sin reglas previamente definidas, lo que abre paso a conflictos internos, decisiones equivocadas y, en consecuencia, al debilitamiento de la empresa.
Especialistas señalaron que las empresas familiares representan cerca del 90 por ciento de la economía del país y generan siete de cada diez empleos formales, por lo que su permanencia resulta clave para la estabilidad económica.
