La reducción gradual de la jornada laboral en México podría generar impactos económicos significativos para las empresas, especialmente en estados con menores niveles de productividad como Chiapas.
Ante la reforma al artículo 123 constitucional que plantea disminuir progresivamente las horas de trabajo semanales hasta llegar a 40 en el año 2030, el Colegio de Contadores Públicos Chiapanecos advirtió sobre la necesidad de que el sector empresarial comience desde ahora un proceso de planeación para enfrentar los nuevos costos y ajustes operativos que implicará esta transformación.
El cambio también requerirá inversiones en mecanismos de control de asistencia y en registros electrónicos de jornada laboral que serán supervisados por autoridades federales, lo que representa un reto financiero y operativo, principalmente para pequeñas y medianas empresas.
Aunque la medida busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores y reducir el estrés laboral, el sector contable advierte que las empresas deberán aumentar su eficiencia y productividad para evitar que la disminución del tiempo laboral se traduzca en mayores costos o afectaciones al empleo, por lo que recomiendan acompañarse de asesoría especializada para adaptarse a este nuevo escenario económico.
