Entre guitarras, serenatas y canciones tradicionales, mujeres universitarias han encontrado en las tunas una forma de expresión artística que combina música, identidad y compañerismo. Belén Sarmiento, integrante de una Tuna Femenil en Chiapas, destacó la importancia de mantener viva esta tradición y abrir espacios para que más mujeres se incorporen a ella.
Aunque las tunas tienen sus raíces en España y cuentan con una amplia historia en ciudades como Guanajuato y San Cristóbal de Las Casas, en Tuxtla Gutiérrez también existe una trayectoria musical que se remonta a varias décadas, impulsada inicialmente por estudiantinas universitarias. Sarmiento explicó que, en el ámbito femenil, su agrupación busca abrir camino y dar mayor visibilidad a las mujeres que encuentran en la música una manera de compartir su talento.
La representante señaló que formar parte de una tuna implica mucho más que aprender a tocar un instrumento o interpretar canciones. También requiere disciplina, preparación y trabajo colectivo para ofrecer presentaciones de calidad. A través de esta tradición, las integrantes buscan preservar expresiones culturales y acercarlas a nuevas generaciones, demostrando que la música continúa evolucionando sin perder sus raíces.
Como parte de este esfuerzo, la agrupación impulsa encuentros con tunas de otros estados y participa en actividades fuera de Chiapas, con el propósito de fortalecer los lazos entre agrupaciones y difundir su trabajo. Para Sarmiento, el reto es lograr que Tuxtla Gutiérrez se convierta en un referente de esta expresión cultural y que más personas conozcan el talento de las mujeres que mantienen viva la tradición de las tunas.
