Después de 31 años de trabajo en el zoológico, Alejandra Díaz Navarro decidió llevar su experiencia en educación ambiental a nuevos espacios. Durante su trayectoria se desempeñó en vigilancia y mantenimiento, pero fue en el área de educación ambiental donde encontró su vocación, actividad que realizó durante 27 años.
Con materiales de reúso y mucha imaginación, Alejandra creó un proyecto de títeres inspirado inicialmente en la fauna de Chiapas. Con conos de huevo, cartón y otros objetos que normalmente terminarían en la basura, da forma a pequeños personajes que despiertan la curiosidad de los menores.
A través del juego, los invita a conocer dónde viven los animales, qué necesitan para sobrevivir y cómo pueden protegerlos, permitiendo que sean los propios niños quienes imaginen y construyan sus historias.
En los espacios donde participa, los pequeños pueden manipular los títeres, crear relatos y aprender mientras juegan, demostrando que un objeto que parecía destinado a la basura puede tener una segunda vida. Así, Alejandra mantiene viva una labor de décadas y transforma su experiencia en una herramienta para acercar la educación ambiental a las nuevas generaciones.
