En México, los programas gubernamentales para la atención en el campo, la ayuda a los productores y los apoyos a la población contribuyeron a que 8.6 millones de personas salieran de la inseguridad alimentaria moderada o grave en una década, destacó René Orellana Halkyer, subdirector regional de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe.
Explicó que de acuerdo con los datos más recientes del organismo internacional, en el país esta condición disminuyó de 24.9 por ciento en 2014-2016 a 16.5 en 2023-2025.
En entrevista con La Jornada, destacó que el costo diario de una dieta saludable en México es de 4.54 dólares por persona (79.45 pesos, a un tipo de cambio de 17.5), cifra que es menor al promedio de América Latina y el Caribe (de 4.91 dólares), por lo que “hay mejores condiciones para el acceso económico a una alimentación saludable”.
Con una amplia trayectoria diplomática y en organismos multilaterales, Orellana atribuyó estos avances a que el gobierno mexicano ha puesto en marcha diversas políticas públicas para facilitar el acceso de alimentos más baratos a los consumidores, como el programa de Tiendas del Bienestar, que vincula a los productores directamente con los compradores.
“En México hay un potencial enorme en términos de políticas públicas que está desarrollando el gobierno. El trabajar en el eslabón final de la cadena de los mercados con las tiendas de Bienestar es una política que favorece acceder a alimentos con precios menores. Al facilitar insumos a los productores reduce también costos y mejora la calidad”, señaló.