Desde el regreso de Luiz Inácio Lula da Silva al gobierno, la deforestación en la Amazonia brasileña alcanzó su nivel más bajo en una década, según cifras oficiales publicadas este viernes.
De enero a junio se talaron mil 295 kilómetros cuadrados en la mayor selva tropical del planeta, el nivel más bajo desde que el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) comenzó en 2016 sus mediciones, realizadas mediante datos satelitales.
Esto representa una caída de 38 por ciento respecto al primer semestre de 2025.
El presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, que buscará la relección en octubre, se ha comprometido a erradicar la deforestación ilegal de aquí a 2030.
A modo de comparación, la destrucción de la vegetación en la Amazonia fue más de tres veces mayor en el primer semestre de 2022 (3 mil 998 km²), último año del mandato de su antecesor de extrema derecha Jair Bolsonaro.
Tras un pico de 10 mil 278 km² en el año 2022, la deforestación en la Amazonia brasileña se redujo prácticamente a la mitad en 2023, primer año del mandato actual de Lula, y la disminución se mantuvo en los años siguientes.
En el Cerrado, la vasta sabana rica en diversidad situada al sur de la Amazonia, se deforestaron 3 mil 142 km², el nivel más bajo desde 2021.
Lula quiere exhibir un buen balance ambiental a menos de tres meses de los comicios en los que espera obtener un cuarto mandato, tras una primera etapa en la presidencia de 2003 a 2010.
Sin embargo, ha sido criticado por los ecologistas por su apoyo a un amplio proyecto de exploración petrolera frente a las costas de la Amazonia.