Mientras se conmemoraba el Día Internacional de la Biodiversidad, el pasado 22 de mayo, autoridades federales realizaron el decomiso de 65 loros víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre en Chiapas, varios de ellos con las alas mutiladas y en malas condiciones físicas.
El primer aseguramiento fue realizado por la Fiscalía General de la República (FGR) en la comunidad La Polka, municipio de Tonalá. Posteriormente, los ejemplares fueron entregados a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que los trasladó a la UMA Santuario Rancho Los Robles, ubicada en Plan de Ayala, en Tuxtla Gutiérrez.
De acuerdo con el conservacionista Efraín Orantes Abadía, en este primer decomiso fueron rescatados 65 loros frente amarilla y frente blanca. “Todos vienen con las alas cortadas”, señaló al mostrar las condiciones en las que llegaron las aves.
El activista explicó que algunos ejemplares no sobrevivieron tras el rescate debido a las condiciones en las que eran mantenidos por traficantes de fauna. “Hay algunas bajas, pero estamos luchando porque todos logren estar bien”, expresó.
Posteriormente, Profepa realizó un segundo decomiso y trasladó al santuario otras especies aseguradas: un loro frente amarilla, dos periquitos del Pacífico y un loro frente blanca.
Orantes Abadía indicó que el santuario trabaja actualmente en programas de conservación y rehabilitación de especies como la guacamaya verde, guacamaya roja y loro frente amarilla, además de atender animales decomisados del tráfico ilegal.