Al cierre del año, especialistas advierten que se conjugan diversos factores que pueden afectar la salud mental de la población, especialmente en adolescentes y jóvenes, desencadenado la principal causa del suicidio. El cambio de clima propio del otoño e invierno influye en procesos que impactan el estado de ánimo, mientras que las fechas decembrinas intensifican la carga emocional al estar asociadas con reuniones familiares, recuerdos y expectativas sociales.
En este periodo, las ausencias por fallecimientos, separaciones o cambios en la dinámica familiar se hacen más evidentes y pueden detonar sentimientos de tristeza y soledad.
Este escenario resulta particularmente complejo para quienes ya venían enfrentando cuadros de depresión, ya que el cierre del año suele propiciar una revisión del pasado y una percepción negativa del presente. La sensación de incomprensión y aislamiento puede aumentar, sobre todo en la adolescencia, etapa en la que confluyen cambios emocionales y sociales.
Ante ello, autoridades de Chiapas han reforzado la atención a la salud mental como parte de una estrategia integral de bienestar social al finalizar el año. Asimismo, se subraya el papel fundamental de las familias, recordando que el acompañamiento y el cuidado, aunque no siempre se expresen de forma abierta, continúan siendo un pilar esencial para enfrentar este periodo con mayor contención y esperanza.
