Con los festejos realizados con las bajadas de las virgencitas de copoya, familias devotas concluyeron y asumieron nuevos compromisos dentro de la mayordomía de distintas advocaciones marianas, reafirmando la vigencia de una tradición sustentada en la fe y la participación comunitaria. Martín Castillejos Vázquez culminó un año de custodia de la Virgen como segundo mayordomo.
La experiencia estuvo marcada por actos de servicio continuo y por vivencias personales de recuperación y agradecimiento, lo que reforzó su compromiso espiritual y su decisión de seguir colaborando mientras las fuerzas se lo permitan.
En el mismo contexto, Martín Sol Gómez fue reconocido como segundo mayordomo de la Virgen de Candelaria, tras un proceso previo de visitas y aceptación del cargo que implica la custodia de la imagen durante un año completo.
Ambas familias destacaron que las tradiciones se mantienen vivas mediante la planeación, la participación y las visitas programadas a los hogares que solicitan la presencia de las imágenes, actividades ayudan a la preservación de estas costumbres.
