Con fe, devoción y tradición, habitantes de Terán celebraron la tradicional entrada de la flor de espadaña en el punto conocido “Los Pocitos”, como parte de las festividades rumbo a la parroquia de la Santa Cruz. Aquímer de la Cruz, presidente de Los Pocitos, destacó que esta celebración representa uno de los actos más significativos para la comunidad, al honrar a la Santa Cruz, una devoción que cumple ya 120 años de historia.
Durante esta jornada, más de mil fieles se congregaron en Los Pocitos para participar en la convivencia y degustar alimentos tradicionales, en un ambiente que refleja la unión familiar y el sentido de identidad del pueblo. La actividad marca el inicio de una serie de celebraciones que continuarán con la velación en los hogares de los padrinos, fortaleciendo los lazos comunitarios y religiosos.
Uno de los momentos más representativos de esta tradición, es la recolección de la flor de espadaña, la cual se realiza en comunidades como Jiquipilas, donde los fieles caminan varios kilómetros hasta Terán cargando entre 70 y 100 hojas cada uno. Este recorrido, realizado con esfuerzo y devoción, simboliza la entrega espiritual y el compromiso por mantener viva esta tradición.
Asimismo, Aquímer de la Cruz hizo una invitación abierta a la población para sumarse a estas festividades y preservar las costumbres que dan identidad a Terán. Ya que es una tradición de mucha fe que los une como pueblo.
