Con una notable respuesta de la comunidad, este año se registró un incremento en la participación infantil en las actividades de Pascua organizadas por la Iglesia, alcanzando alrededor de 250 niñas y niños, lo que representa cerca de 50 asistentes más que en ediciones anteriores.
Las jornadas de Pascua tienen como objetivo principal recordar el sentido central de esta celebración cristiana, basada en la muerte y resurrección de Jesucristo, considerada la fiesta más importante para la Iglesia y que se prolonga durante 50 días hasta Pentecostés.
A través de dinámicas formativas y recreativas, se busca que niñas y niños valoren a su familia, refuercen su autoestima y lleven a sus hogares mensajes de convivencia, fe y solidaridad.
Se hizo un llamado a madres y padres de familia para involucrarse activamente en estas actividades, acompañando a sus hijos y reconociendo que la formación integral no solo corresponde a la escuela o a la iglesia, sino principalmente al entorno familiar, considerado el punto de partida para construir una sociedad más fuerte y con principios.
