La competencia desleal y la elevada informalidad mantienen en crisis al sector industrial de la masa y la tortilla en Chiapas, donde los negocios establecidos enfrentan dificultades para competir con vendedores que ofrecen el kilogramo a precios de hasta 11 pesos. Representantes del gremio señalaron que producir un kilo de tortilla les cuesta entre 18 y 19 pesos, sin contar otros gastos de operación, por lo que vender a precios considerablemente menores representa una desventaja para quienes deben cubrir renta, electricidad, impuestos, materias primas y obligaciones administrativas.
A esta problemática se suma la dificultad para obtener licencias de funcionamiento, los trámites burocráticos y los gastos que implica regularizar los establecimientos. Los industriales advirtieron que la falta de aplicación de los reglamentos municipales agrava la crisis y pone en riesgo la permanencia de negocios que representan el patrimonio de numerosas familias.
Como alternativa, propuso que estos programas se coordinen con las tortillerías locales para evitar que la ayuda al consumidor perjudique a los negocios establecidos.
Los representantes del sector alertaron que, de continuar estas condiciones, podrían cerrar numerosas tortillerías y perderse empleos con años de antigüedad, por lo que urgieron a las autoridades a facilitar la regularización, aplicar los reglamentos y generar condiciones equitativas para garantizar la continuidad de una actividad fundamental para la economía familiar y la cultura alimentaria mexicana.
