Una constante preocupación se ha generado entre pobladores del municipio de Chiapa de Corzo ante la grave escasez de agua que enfrentan dos comunidades indígenas, se trata de la colonia Nuevo Carmen Tonapak, y la colonia Nucatilí, las cuales dependen de una sola toma de agua proveniente de un manantial que históricamente ha abastecido a ambas poblaciones.
De acuerdo con los habitantes, el problema se agudizó a partir de la ampliación de la autopista ya que la remoción de tierra y piedra, sumada a las lluvias, provocó el arrastre de material que terminó por taponear la toma de agua.
Pobladores llegan hasta el punto del vertiente a poco más de dos kilometros de las comunidades para realizar labores para limpiar el manantial, sin embargo nuevos deslaves vuelven a bloquearlo, lo que ha derivado en una severa reducción del suministro.
Las comunidades señalan que han sostenido varias reuniones con representantes de la obra y han presentado oficios ante instancias municipales y federales, donde se les prometió una solución mediante el uso de maquinaria para la limpieza del manantial, compromisos que hasta ahora no se han cumplido.
Ante la falta de respuesta y considerando que más de cuatro mil personas se ven afectadas, los pobladores exigieron una intervención inmediata para garantizar su derecho al agua y advirtieron que, de no obtener atención, ambas comunidades se reunirán para definir nuevas acciones en defensa de este recurso vital.
