En Chiapas, la atención a mujeres embarazadas en comunidades rurales continúa siendo uno de los principales retos en materia de salud pública, especialmente por la incidencia de muertes maternas en zonas apartadas. Especialistas en salud destacaron que uno de los objetivos prioritarios es fortalecer el trabajo coordinado con parteras tradicionales, quienes actualmente atienden gran parte de los partos en distintas regiones del estado.
En entrevista sobre salud materna, Castro, informó que Chiapas trabaja bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-020, instaurada en septiembre del año pasado, la cual reconoce y regula el trabajo de las parteras tradicionales. A través de este modelo, se busca mejorar no solo la atención durante el embarazo y parto, sino también las condiciones de vida en las comunidades.
Las autoridades de salud señalaron que una de las estrategias principales consiste en capacitar tanto a las parteras como a las comunidades y al personal de las unidades médicas para detectar factores de riesgo y realizar referencias oportunas. Destacaron el caso de San Juan Cancuc, municipio que anteriormente figuraba entre las zonas con mayores índices de muerte materna y que, gracias al trabajo comunitario, capacitación en higiene y fortalecimiento de la atención tradicional, actualmente no registra ninguna muerte materna en lo que va del año.
Asimismo, hicieron un llamado a las mujeres para priorizar el control prenatal incluso desde antes de la concepción, ya que muchas enfermedades como anemia, problemas tiroideos, hipertensión o colesterol alto pueden pasar desapercibidas y generar complicaciones graves durante el embarazo.
