La construcción y adecuación de la biofábrica de moscas estériles en Chiapas registra avances y se perfila como una de las obras estratégicas más importantes para la sanidad pecuaria del país. Autoridades estatales destacaron que este proyecto fortalecerá la capacidad de México para combatir y erradicar el gusano barrenador del ganado, una plaga considerada prioritaria a nivel nacional por su impacto en la producción ganadera y en las exportaciones.
La planta contará con tecnología de última generación, monitoreo ambiental en tiempo real, protocolos de desinfección y un sistema de manejo seco que permitirá reducir hasta 90 por ciento el consumo de agua en comparación con modelos anteriores utilizados en otros países.
Además, las autoridades subrayaron que esta obra, desarrollada mediante la coordinación entre el Gobierno de México, Senasica y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, representa una inversión conjunta de 51 millones de dólares y será fundamental para garantizar la continuidad productiva de la ganadería mexicana, reducir riesgos sanitarios y mantener los estándares internacionales de exportación.
