El reciente aumento en los precios de la gasolina premium y el diésel, que en algunas estaciones de servicio de Tapachula supera los 27 y 28 pesos, respectivamente preocupa entre los sectores productivos de la Frontera Sur de México, considerada por el gobierno federal como polos de Bienestar.
El vicepresidente de la Cámara de Industria de la Transformación (Canacintra) delegación Tapachula, Alfredo Barrios Escobar, dijo que este incremento de casi 2 pesos por litro, no solo afecta el bolsillo de los consumidores, sino que también repercute en la agroindustria, un pilar fundamental del desarrollo económico en la región.
“El tema de los combustibles siempre ha sido un tema delicado para el sector, ya que entre más caros sean, más se va a ver impactado el costo de envío de productos al mercado nacional y los procesos que se desarrollan en las áreas de cultivo”.
Alfredo Barrios Escobar / Vicepresidente de Canacintra Tapachula.
El sector agropecuario, que depende en gran medida del diésel para el transporte y la maquinaria, se encuentra en una posición vulnerable ante estas alzas.
El diésel, uno de los combustibles más utilizados por el sector agroindustrial, ha alcanzado precios superiores a los 28 pesos por litro en algunas estaciones de servicio de la región; esto se debe en parte a la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Hormus, lo que ha afectado la producción y distribución de petróleo.
También comparó los precios de la gasolina en el norte del país que suelen ser más bajos, incluso en comparación con Guatemala, lo que plantea una competencia desleal para toda la frontera sur.
“Queremos que se promueva homologar el precio de la gasolina con la frontera norte, para bajar los costos de producción en el sector agropecuario y la agroindustria”.
La Canacintra ha pedido al gobierno federal que reconsidere la tasa del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para los combustibles, ya que consideran que es injusto que los consumidores paguen impuestos adicionales a través de los precios de los combustibles.
“Queremos que se promuevan estímulos fiscales para el sector agroindustrial, como una reducción en el IEPS para mejorar el precio del diesel y la gasolina premium”.
