La desaparición de gatos, principalmente de pelaje negro, genera preocupación entre rescatistas y organizaciones protectoras de animales ante la posibilidad de que sean utilizados en rituales vinculados con la santería, la hechicería y otras prácticas durante la temporada de Todos Santos y Día de Muertos.
La activista explicó que, aunque las creencias y tradiciones deben respetarse, estas no justifican el maltrato ni la muerte de animales. Advirtió que los gatos negros son especialmente vulnerables debido al estigma que los relaciona con determinados rituales, mientras que en otras localidades también se ha documentado el comercio de animales con características específicas para su utilización en ceremonias.
A esta preocupación se suma el hallazgo reciente de al menos seis gatos en Tuxtla Gutiérrez que presentaban dificultades para caminar o se encontraban en condiciones de vulnerabilidad, incluidos ejemplares pequeños.
Estos casos han llamado la atención de las organizaciones y médicos veterinarios, aunque hasta el momento no se cuenta con elementos que permitan confirmar que las lesiones estén relacionadas con rituales. Por ello, exhortó a reportar cualquier situación sospechosa, evitar dejar a los animales sin supervisión y fomentar la adopción responsable, con el objetivo de prevenir el maltrato y proteger la vida de perros y gatos.
