Ante el aumento de temperaturas y la posible llegada de un fenómeno de El Niño en 2026, autoridades de salud advierten sobre el riesgo de deshidratación en niñas y niños, una condición que puede presentarse con rapidez si no se detecta a tiempo.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, la deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que consume, situación que en menores puede agravarse debido a enfermedades comunes como infecciones gastrointestinales, dolor de garganta o malestares que reducen la ingesta de agua.
Entre los principales signos de alerta destacan la boca seca, ausencia de lágrimas al llorar, ojos hundidos, irritabilidad, somnolencia, mareos y aumento en la frecuencia cardiaca. En el caso de los bebés, también puede observarse la fontanela hundida y una disminución en la cantidad de orina o un color más oscuro de la misma, lo que indica un nivel importante de deshidratación.
Especialistas señalan que, en casos leves, el tratamiento puede realizarse en casa incrementando la ingesta de líquidos; sin embargo, si los síntomas empeoran, es fundamental acudir a atención médica. Por ello, autoridades recomiendan mantener a niñas y niños bien hidratados durante el día, especialmente en épocas de calor, para prevenir complicaciones que puedan poner en riesgo su salud.
