La lucha contra el cáncer no solo implica enfrentar una enfermedad agresiva, sino también resistir el desgaste físico, emocional y económico. Alber Chatú, es un jóven chiapaneco que desde hace más de un año, padece un cáncer de piel agresivo que le ha cambiado el rostro… por la falta de un tratamiento adecuado ha enfrentando complicaciones médicas graves a causa de la falta de recursos el tratamiento oncológico se ha frenado.
Aunque logró avanzar parcialmente gracias a donaciones ciudadanas, los altos costos de estudios, transfusiones sanguíneas, medicamentos y consultas especializadas representan un obstáculo permanente.
La imposibilidad de continuar el proceso mediante el seguro médico y la dificultad de permanecer fuera de su ciudad para recibir atención especializada lo obligaron a recurrir a servicios particulares, donde cada ciclo de tratamiento supera los veinte mil pesos, una cifra inalcanzable para alguien que actualmente no puede trabajar debido a su condición física…hoy pide ayuda de la población.
La enfermedad no solo deteriora el cuerpo, también impacta la salud mental y la esperanza de quienes enfrentan largos procesos médicos, recordando que detrás de cada diagnóstico existe una persona que necesita atención digna, apoyo comunitario y políticas públicas que garanticen el derecho a la salud.
