Tras la reciente queja de un grupo de turistas guatemaltecos hacia la aduana mexicana, empresarios del Centro Histórico de Tapachula, advierte de una caída abrupta de la economía local.
La economía tapachulteca enfrenta un serio riesgo debido al aumento de los controles migratorios y aduaneros en el lado mexicano. Esta situación ha comenzado a impactar directamente al comercio del Centro Histórico, poniendo en jaque la economía local.
“Las nuevas y estrictas medidas en las aduanas están dificultando el acceso de los guatemaltecos, quienes solían considerar a Tapachula su principal destino de compras y recreación. “Antes, los ciudadanos podían ingresar al país con un permiso provisional de 72 horas sin complicaciones. Ahora enfrentan una serie de trámites que ralentizan su acceso”.
José Elmer Aquiahuatl Herrera / presidente de ACEPITAP. 
La situación se complica aún más con los requisitos para la Tarjeta de Visitante Regional (TVR) y los permisos para los camiones, que se aplican con una rigidez que parece obstaculizar la entrada de turistas. “El sector comercial atraviesa una crisis, y restringir el acceso a estos turistas perjudica enormemente”, añade Aquiahuatl.
Además, la percepción del trato hacia los turistas guatemaltecos es preocupante. Encuestas indican que muchos se quejan de abusos por parte de las autoridades de tránsito, como el retiro de placas y multas injustificadas. “Si les quitan una placa un sábado, se ven obligados a quedarse hasta el lunes solo para resolver el trámite. Eso no es hospitalidad, es una barrera”, denuncia.

Los comerciantes también critican el trato desigual que reciben los turistas. Mientras que a los turistas de crucero se les recibe con protocolos especiales, los guatemaltecos que llegan en autobús enfrentan restricciones más severas, a pesar de que su consumo es significativamente mayor. “Tres o cuatro camiones pueden traer a 200 personas que vienen a comprar. Esa es una derrama económica que estamos perdiendo”, enfatiza.
