Tras más de una década desde la elaboración del Atlas de Peligros y Riesgos de Tuxtla Gutiérrez, actualmente se trabaja en su actualización, una herramienta que permitirá conocer con mayor precisión las zonas expuestas a inundaciones, deslizamientos, sismos y otros fenómenos.
Los expertos señalan que uno de los principales alcances será el modelado hidrológico del río Sabinal y sus 33 principales afluentes, con el objetivo de determinar posibles escenarios de inundación y conocer hasta dónde podrían extenderse los desbordamientos bajo diferentes condiciones. También se actualizará el análisis de laderas ante riesgos de deslizamientos, caída de rocas y flujos, considerando factores como la urbanización y la pérdida de cobertura vegetal.
El nuevo Atlas contempla además una microzonificación sísmica de Tuxtla Gutiérrez, que permitirá identificar cómo las características del suelo pueden modificar los efectos de un sismo en distintas zonas de la ciudad. A esto se sumará el análisis de vulnerabilidades físicas, demográficas y socioeconómicas, así como peligros de origen hidrometeorológico, geológico, químico-tecnológico y socio-organizativo.
De acuerdo con lo expuesto por los especialistas, el documento estaría concluido hacia finales de noviembre y posteriormente deberá pasar por un proceso de revisión antes de incorporarse a la plataforma del Atlas Nacional de Riesgos. La quinta fase será fundamental, pues establecerá medidas de mitigación y acciones concretas para reducir los riesgos, incluyendo propuestas de soluciones basadas en la naturaleza y proyectos específicos para distintas zonas de Tuxtla Gutiérrez.
