Lejos de representar una carga para México, las personas refugiadas pueden convertirse en un aporte para la economía y las comunidades cuando tienen acceso a empleo y oportunidades de integración, destacó Chiara Cardoletti, representante en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Al presentar la campaña Seamos Hogar, resaltó que en México más de 175 mil personas refugiadas han avanzado en su integración en la reciente década, con el acompañamiento de Acnur, gobiernos, socios y más de 650 empresas que han impulsado iniciativas que facilitan el acceso al empleo y la autosuficiencia.
“No son cifras pequeñas, son cifras que tienen un impacto importante”, recalcó.
La representante de Acnur subrayó que estos resultados cobran relevancia ante un escenario internacional en el que diversos países han optado por cerrar sus fronteras a la movilidad humana. Frente a ello, consideró significativo que México mantenga una tradición de acogida y una política humanitaria hacia quienes buscan protección internacional.