Ana Martínez | El Financiero
La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) pausó el ciclo de recortes a la tasa de interés y la dejó en un nivel de 7.0 por ciento. A la par, modificó sus expectativas de inflación y recorrió al 2027 la convergencia del indicador a la meta de 3.0 por ciento.
Analistas económicos estimaron que todavía no se llega a la tasa de interés final y resaltaron la postura cautelosa de Banxico de evaluar el panorama inflacionario antes de ver nuevos recortes. Ahora la duda es si éstos podrían ocurrir en marzo o hasta mayo.
En una decisión unánime, Banxico juzgó apropiado pausar el ciclo de disminuciones de la tasa ante la necesidad de revisar el impacto de los cambios fiscales adoptados a inicios de año, así como el tipo de cambio, la debilidad de la economía y el grado de restricción monetaria que se ha implementado.
Hacia delante, “valorará realizar ajustes adicionales a la tasa” y para ello tomará en cuenta los efectos de todos los determinantes de la inflación. Reafirmó su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable.
“Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3.0 por ciento en el plazo previsto”, afirmó el banco central en su comunicado.
Banxico modificó su expectativa para que la inflación general converja a la meta del tercer trimestre de este año, al segundo trimestre de 2027. Además, ajustó al alza sus previsiones para el indicador general y subyacente en todos los trimestres del 2026 y el primero del próximo año.
Con esto, ahora espera que la inflación general cierre este año en 3.5 por ciento y el componente subyacente en 3.4 por ciento, desde el 3.0 por ciento contemplado previamente. Anotó que los ajustes incorporan los efectos previstos de los ajustes fiscales.
