El movimiento estudiantil de 1968 formó parte de una ola internacional de protestas protagonizadas principalmente por jóvenes. En México, universitarios de instituciones como la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional expresaron su rechazo a la represión, al autoritarismo y a diversas prácticas del gobierno de la época.
Las movilizaciones crecieron durante ese año y reunieron a estudiantes, trabajadores y otros sectores de la sociedad. Entre sus principales demandas estuvieron la desaparición del cuerpo de granaderos, el respeto a las libertades y a los derechos ciudadanos, así como el reconocimiento de las demandas sociales. La fuerza que alcanzó el movimiento lo convirtió en uno de los episodios más relevantes de la historia política contemporánea del país.
El 2 de octubre, miles de personas acudieron a un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de México. Por la tarde, las fuerzas del Estado reprimieron la concentración y los hechos se extendieron durante varias horas. El número exacto de personas fallecidas permanece sin esclarecer debido a la falta de información oficial completa y a las dificultades para identificar a todas las víctimas.
A 58 años de aquellos acontecimientos, el 2 de octubre permanece como una fecha central de la memoria histórica de México. Diversas investigaciones y esfuerzos institucionales y ciudadanos han buscado esclarecer lo ocurrido, reconocer a las víctimas y preservar el recuerdo de una jornada que dejó una profunda huella en la vida social y política del país.
