– El programa incluyó tres piezas en las que destacó el espíritu juvenil de Brahms, Schumann y Carrillo al principio de sus trayectorias
Guanajuato, Gto. Cerca del cierre de la temporada, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) rindió un “Homenaje a Julián Carrillo. A 150 años de su nacimiento”. En el Teatro Juárez y con guía de su director artístico, el maestro Juan Carlos Lomónaco, la agrupación interpretó la Sinfonía núm.1 en re mayor (1901), del músico mexicano.
Antes de ello, el concierto dio inicio con la Obertura festival académico (1880), de Johannes Brahms, pieza de celebración y una de las obras más brillantes y extrovertidas en el repertorio del compositor alemán, creada como muestra de agradecimiento a la Universidad de Breslau por el doctorado honorífico que le concedió.
En esta misión, Brahams mezcló temas propios con cuatro canciones alemanas estudiantiles: Hemos construido una majestuosa casa, Fuchslied (Canción del zorro) o Fuchsenritt (Cabalgata del zorro), Al padre de la patria y Gaudeamus igitur (Alegrémonos, pues), tema en lengua latina tradicional en el ambiente universitario de Europa.
La velada continuó con Obertura, Scherzo y Finale (1841; rev. 1845), de Robert Schumann, la cual comenzó a crear al mismo tiempo que su primera sinfonía famosa, Primavera. En su energía juvenil, numerosas son las obras inconclusas del músico, mas esta, con un avance pausado en los años posteriores, logró ser concluida con tres movimientos contrastantes. Acorde con las emociones de dicha etapa, la obra transita de un episodio romántico a un pasaje ligero, para concluir con un movimiento luminoso y optimista.
El momento cumbre de la noche ocurrió después del intermedio, cuando la orquesta creó un ambiente sonoro como aquel en el cual el recinto vivió sus primeros años, pues Julián Carrillo fue una joven promesa de la música durante el mandato de Porfirio Díaz, quien fungió como su mecenas y financió la formación del violinista en Alemania a partir de 1899.
Esta experiencia envolvió a Carillo en un romanticismo tardío. Fue entonces cuando incursionó en la composición con esta primera obra, Sinfonía núm.1 en re mayor, de estilo totalmente alemán, aunque dedicada al presidente de México y expresión de profundo orgullo por ser el primer autor clásico de origen americano, incluso con ascendencia indígena.
Lentitud, suavidad, lirismo y ligereza caracterizan la mayor parte de la obra, hasta un final donde destaca la energía de la densidad orquestal. Tiempo después, el músico hizo a un lado la vena romántica para desarrollar un estilo propio mediante la microtonalidad, razón que motivó a la OSUG para preparar este programa y posicionarlo en el lugar que merece dentro de la historia musical.
“O fortuna” es el título de la gala decembrina con el que esta orquesta despedirá el año para dar paso a un merecido descanso. En ella, se interpretará la Balada de Navidad, de José Pomar, luego de 100 años de su estreno en el Teatro Juárez, así como la famosa cantata escénica Carmina Burana, de Carl Orff, con la participación de la soprano Anabel De la Mora; el tenor Efraín Corralejo; el barítono Alberto Albarrán; el Ensamble Coral de la Universidad de Guanajuato, dirigido por José Francisco Martínez y Félix Benjamín Torres; el Coro Ópera Guanajuato, dirigido por Cristina Cendejas; y el Coro Infantil de Valle de Señora, dirigido por Jaime Castro.
Este último programa tendrá dos presentaciones:
Jueves 4 de diciembre a las 18:00 horas; exclusivo y gratuito para la comunidad UG con boletos de control (disponibles en la taquilla del Mesón de San Antonio).
Viernes 5 de diciembre a las 20:00 horas; público general (venta de boletos en la taquilla del recinto).
Para conocer más detalles sobre los conciertos y la oferta cultural de la UG, consulta la página web www.cultura.mx y las redes sociales @CulturaUG y @Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato.
