Los boleros del jardín principal de Acámbaro enfrentan una complicada situación económica a raíz de las obras de remodelación que se realizan en el primer cuadro de la ciudad. La reubicación temporal de sus espacios de trabajo ha provocado una caída de hasta el 50 por ciento en sus ingresos diarios, afectando directamente el sustento de sus familias.
Los trabajadores señalan que el jardín principal siempre ha sido un punto clave por la constante afluencia de personas, tanto habitantes del municipio como visitantes. Sin embargo, desde el inicio de los trabajos, el flujo de peatones ha disminuido y muchos clientes desconocen su nueva ubicación.
Emanuel Lemus, bolero del lugar, explicó que llevan poco más de una semana fuera de su sitio habitual y desde entonces las ganancias se redujeron considerablemente. Señaló que actualmente apenas logran obtener lo suficiente para cubrir gastos básicos.
Indicó que la afectación no es exclusiva de los boleros, ya que otros comercios cercanos también han resentido la baja afluencia. Ante esta situación, esperan que los trabajos concluyan lo antes posible para recuperar su actividad normal.
Por su parte, Jesús Vidal comentó que la principal dificultad es que los clientes no los localizan, lo que ha reducido considerablemente el número de servicios diarios. Ambos coincidieron en que las obras podrían extenderse hasta por dos meses, lo que genera incertidumbre y preocupación.
Aunque reconocen que las mejoras traerán beneficios a largo plazo, los boleros hicieron un llamado a las autoridades para que exista mayor sensibilidad y se les permita trabajar sin cambios constantes de ubicación durante el proceso.
