La estrategia de fotomultas implementada en León continúa generando debate entre la ciudadanía. Mientras las autoridades aseguran que ha contribuido a reducir los accidentes relacionados con el exceso de velocidad, cada vez son más los automovilistas que manifiestan inconformidad por las sanciones emitidas a través de estos dispositivos.
Datos recientes revelan que las impugnaciones contra fotomultas representan la gran mayoría de los procedimientos administrativos promovidos contra la Policía Vial, situación que ha provocado un incremento significativo en las demandas presentadas ante el municipio durante el último año.
Pese a las críticas, el director de Policía Vial, Miguel Ángel Mares de la Mora, defendió la medida al señalar que desde la implementación de los radares se ha registrado una disminución del 29 por ciento en los accidentes causados por conductores que exceden los límites de velocidad.
Sin embargo, la autoridad detectó que algunos automovilistas han comenzado a utilizar micas y otros materiales sobre las placas de circulación para evitar que los sistemas de monitoreo puedan identificar correctamente los vehículos infractores.
Ante esta situación, la corporación anunció operativos específicos para sancionar a quienes alteren o dificulten la visibilidad de las matrículas, al considerar que esta práctica representa una violación a la normatividad vigente.
Las autoridades subrayaron que mantener las placas visibles no solo es importante para la aplicación de fotomultas, sino también para las labores de vigilancia y seguridad pública, ya que las cámaras de monitoreo utilizan estos datos para identificar vehículos relacionados con posibles incidentes.
Además, la Policía Vial alertó a la población sobre la circulación de mensajes falsos que notifican supuestas infracciones de tránsito. Por ello, exhortó a los ciudadanos a verificar cualquier aviso recibido y evitar caer en engaños o posibles intentos de fraude digital.
