El Sistema DIF Estatal reforzó 52 comedores comunitarios en el municipio, con el objetivo de mejorar la alimentación de niñas y niños. La intervención beneficia a 2 mil 768 menores mediante la entrega de equipamiento e insumos que elevan la calidad de los alimentos y las condiciones de servicio.
La estrategia forma parte de la Superliga de la Salud y contempla una inversión de 224 mil 460 pesos. Los recursos se destinaron a la adquisición de productos frescos como frutas y verduras, además de acciones para optimizar la operación de los espacios alimentarios en distintas comunidades.
El director de Fortalecimiento Comunitario, Ernesto Daniel Gallegos Hernández, destacó que el programa prioriza tanto el abasto de insumos como la capacitación del personal encargado de los comedores. Señaló que estas acciones permiten ofrecer alimentos más nutritivos y espacios dignos para la niñez beneficiada.
Por su parte, el presidente del Consejo Consultivo del DIF Estatal, Juan Carlos Montesinos Carranza, impulsó esta iniciativa que forma parte de un esquema de coordinación con sistemas municipales. A nivel estatal, el programa contempla una inversión superior a 8.3 millones de pesos para fortalecer más de mil espacios alimentarios y beneficiar a más de 59 mil personas.
