En la Tierra, el tiempo es predecible: un día dura 24 horas, un año 365 días; pero, en Venus, el tiempo parece haber perdido la lógica.
➡️ Un año en Venus (una vuelta alrededor del Sol): ~225 días terrestres.
➡️ Un día en Venus (una rotación completa): ~243 días terrestres
Sí, leíste bien: en Venus, el planeta tarda más en girar sobre sí mismo que en orbitar al Sol. Pero se pone aún más extraño…
Si pudieras estar allí ( no sobrevivirías), verías algo desconcertante: el Sol saldría por el oeste y se ocultaría por el este.
Esto ocurre porque Venus gira en rotación retrógrada, es decir, en sentido contrario al de la mayoría de los planetas.
Y hay otro giro más en esta historia: aunque su “día sideral” dura 243 días, el ciclo completo de amanecer a amanecer (día solar) es de unos 117 días terrestres.
El movimiento del planeta alrededor del Sol “compensa” parte de esa rotación lenta.
¿Por qué es tan raro?
La clave está en su atmósfera extremadamente densa y turbulenta, capaz de influir en su rotación a lo largo del tiempo, como un freno invisible que ralentiza y altera su giro.
Venus no solo es el planeta más caliente, también es uno de los más desconcertantes.
Un mundo donde el tiempo no fluye como esperamos y donde incluso el amanecer ocurre al revés.
Con información de :- Cosmos
