Autoridades sanitarias clausuraron de manera inmediata una unidad de hemodiálisis que operaba dentro del Sanatorio Guadalupano, en el municipio de Celaya, luego de detectarse un brote epidemiológico de bacterias que provocó casos de bacteriemia entre pacientes que recibían tratamiento en ese lugar.
De acuerdo con información difundida durante el fin de semana, la intervención fue realizada por autoridades de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Cofepris, mientras se llevan a cabo las investigaciones para determinar las causas del brote.
Ante esta situación, el Sanatorio Guadalupano fijó su postura y se deslindó de cualquier responsabilidad en la operación de la unidad clausurada, al señalar que el área de hemodiálisis funcionaba de manera independiente y que únicamente se rentaba el espacio físico a un particular.
Personal del sanatorio explicó que, como ocurre con otros consultorios médicos, el responsable de la unidad debía contar con todos los permisos y licencias necesarios para brindar el servicio, mientras que el hospital cumple con la normatividad sanitaria correspondiente a su operación general.
Por su parte, la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico, CECAMED, informó que hasta el momento no se ha recibido ninguna denuncia formal relacionada con este caso; sin embargo, la Secretaría de Salud del Estado se mantiene atenta y a la espera del dictamen oficial por parte de Cofepris.
Autoridades reiteraron que, en caso de que algún paciente considere vulnerado su derecho a la protección de la salud, puede acudir a la CECAMED para solicitar atención, la cual se brinda bajo estrictos lineamientos de confidencialidad.
