Un operativo sorpresivo de alcoholímetro aplicado a operadores del transporte público en Celaya dejó como resultado un solo caso positivo entre 18 pruebas realizadas.
El secretario del Ayuntamiento, Daniel Nieto Martínez, informó que el conductor no se encontraba en estado de ebriedad, pero sí había consumido alcohol, por lo que fue infraccionado y notificada la empresa a la que pertenece.
El funcionario explicó que estas revisiones forman parte de una estrategia permanente para garantizar la seguridad de los usuarios y que no tendrán una periodicidad fija, con el fin de evitar que los choferes se anticipen a los operativos.
Advirtió que las sanciones pueden ir desde multas económicas hasta el retiro de la cédula de conducción en caso de reincidencia, lo que impediría al operador trabajar en cualquier línea del municipio.
Además, señaló que estos operativos se complementarán con pruebas de dopaje, procesos de certificación, capacitación y uniformado de choferes, especialmente ante la futura incorporación de unidades eléctricas.
