A casi once años de su inauguración, el Mercado de San Juan de la Vega enfrenta una situación crítica. De los 69 locales con los que cuenta, únicamente seis operan de manera regular, mientras que la mayoría de la actividad comercial del poblado continúa concentrándose en los puestos del Jardín principal.
Locatarios aseguran que, pese a los anuncios de la Dirección de Fiscalización sobre la posible reubicación de comerciantes al interior del mercado, hasta el momento no se han concretado acciones que reactiven el inmueble, el cual luce semivacío y con escasa afluencia de clientes.
Soledad Obrajero, comerciante del lugar, señaló que desde hace años han permanecido con la esperanza de que el mercado cobre vida, pero las promesas no se han cumplido. Comentó que mientras el jardín luce lleno a diario, el mercado permanece prácticamente abandonado.
Explicó que los pocos locales abiertos operan únicamente por algunas horas del día, debido a la falta de clientes y a la inseguridad que representa permanecer solos en el inmueble.
María Teresa Hernández, otra locataria, confirmó que las ventas son mínimas y que los únicos clientes frecuentes son vecinos de la zona. Añadió que la reubicación de más comerciantes podría generar un cambio positivo y atraer a la población.
El mercado fue inaugurado durante la administración estatal de Miguel Márquez Márquez; sin embargo, a los pocos meses muchos locatarios abandonaron el proyecto, dejando un espacio que, a más de una década, sigue sin consolidarse.
