En Comisiones Unidas de Estudios Legislativos Primera y de Hacienda y Crédito Público del Senado de la República, avanzó el dictamen de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar.
Con 13 votos a favor, 3 en contra y cero abstenciones de los senadores de la Comisión de Hacienda, y con 10 votos a favor, 2 en contra y cero abstenciones de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, se aprobó la propuesta presidencial, que incorpora los esquemas de participación mixta de inversión que permiten adecuar la intervención de los distintos sectores a la naturaleza de cada proyecto.
También crea el Consejo de Planeación Estratégica para la Inversión en Infraestructura como un órgano de coordinación interinstitucional que permitirá definir prioridades, evaluar proyectos y articular una política de inversión con visión de corto, mediano y largo plazo.
Además, se conforma una base de datos nacional de infraestructura estratégica que permitirá concentrar información, dar seguimientos a los proyectos y mejorar la toma de decisiones con base en evidencia.
Al presentar la propuesta, Homero Davis, secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, destacó la importancia de este proyecto de ley que se articula en cinco ejes fundamentales que dan sustento a un nuevo modelo de inversión en infraestructura estratégica, incorporando mecanismo claro de financiamiento, ejecución, gobernanza, disciplina fiscal transparencia y sostenibilidad.
Quien no estuvo de acuerdo fue el senador del PRI, Rolando Zapata, quien manifestó su rechazo al dictamen y argumento diversos motivos por los cuales votarán en contra, entre los cuales dijo, redefine el gasto público y permite disimular obligaciones financieras, debilita la disciplina fiscal con compromisos sin suficiencia presupuestal.
Por parte del Partido Acción Nacional, el senador Raymundo Bolaños precisó que coinciden en la necesidad de fortalecer la inversión pública y reforzarla con inversión privada como se plantea en el Plan de Inversión de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, en el que se proyecta una inversión de 5.6 billones de pesos en 8 sectores pareciera una buena idea, pero propone mecanismos de endeudamiento que compromete las finanzas de las próximas generaciones.
