El uso de teléfonos celulares quedará restringido en las escuelas primarias y secundarias de todo México a partir del próximo 3 de noviembre, luego de que las autoridades educativas de las 32 entidades federativas respaldaran una nueva disposición a nivel nacional.
La medida no impedirá que los estudiantes lleven sus dispositivos a los planteles, pero deberán permanecer guardados durante el horario escolar, incluidos los momentos de descanso. El uso de los equipos podrá permitirse cuando se presente una emergencia o exista alguna situación particular que lo amerite.
La nueva regulación también contempla diferencias dependiendo del nivel educativo. En las instituciones de educación media superior, cada plantel tendrá la responsabilidad de definir sus propias reglas para evitar un uso excesivo de los dispositivos y permitir su utilización cuando tenga una finalidad educativa.
En las universidades, serán las propias instituciones las encargadas de establecer sus políticas sobre celulares y otras pantallas, con énfasis en promover un uso responsable de la tecnología.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que uno de los propósitos de esta medida es disminuir la exposición constante a las pantallas y recuperar espacios para actividades que estimulen la creatividad de los estudiantes. También hizo referencia a los posibles efectos asociados con el uso indiscriminado de redes sociales.
El acuerdo será publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación, por lo que las nuevas reglas comenzarán a aplicarse formalmente el 3 de noviembre.
Antes de esa fecha, autoridades educativas realizarán encuentros con docentes y familias para explicar el alcance de las disposiciones y resolver dudas sobre su implementación.
Con este cambio, México establecerá por primera vez una directriz de alcance nacional para regular el uso de celulares dentro de las escuelas, ya que anteriormente las restricciones dependían de las decisiones adoptadas por cada institución educativa.
