La Secretaría de Economía presentó los resultados de las consultas públicas realizadas en todo el país para definir la postura de México ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Durante el evento, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que existe un amplio consenso nacional para mantener el acuerdo comercial, al que calificó como un pilar de la competitividad de América del Norte. Dijo que “el objetivo de las consultas, precisamente, era estar listos para el inicio de las conversaciones con los Estados Unidos. ¿Por qué lo presentamos hoy? Porque dentro de ocho días iniciamos el proceso. Es un ejercicio que va a ser sumamente útil porque nos permite, primero, llegar a la conclusión de que el consenso nacional, el acuerdo nacional, sin lugar a dudas, es que el tratado permanezca, ya que ha sido positivo para nuestro país”.
Las consultas incluyeron 30 mesas sectoriales y reuniones en las 32 entidades del país, con la participación de empresarios, cámaras industriales, academia y organizaciones laborales.
De acuerdo con el subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales, el 84 por ciento de los sectores económicos considera que el tratado ha sido positivo para México, al impulsar la integración productiva y el comercio regional.
Llerenas señaló: “yo destacaría, primero, que existe un consenso entre empresas de los tres países en torno a la utilidad del tratado como una región productiva, no solamente comercial; una región que puede competir con el resto del mundo porque se integra. Segundo, que gracias al acuerdo se mantiene una relación comercial de mutuo beneficio. Las exportaciones mexicanas a Estados Unidos integran en promedio 40% de insumos de ese país, además de que México es el principal socio comercial, tanto exportador como importador, de la Unión Americana. Hay una integración importante”.
Según lo recopilado en las consultas llevadas a cabo en el país, la percepción del T-MEC es muy positiva: el 84 por ciento lo aprueba y se reporta un 75.9 por ciento de aprobación en los estados. Además, todos los sectores señalan al T-MEC como la base para continuar la inversión y la diversificación con otros países en el futuro próximo.
Por su parte, el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, señaló que las negociaciones formales con Estados Unidos comenzarán la próxima semana en Washington, con el objetivo de concluir la revisión del acuerdo el 1 de julio. “¿Cuáles son los temas que vamos a estar revisando? Los temas fundamentales que hemos platicado en principio con el gobierno de Estados Unidos, pero a los cuales se integrará próximamente Canadá, son las reglas de origen, tema fundamental para nuestra integración. Segundo, el tema del fortalecimiento de las cadenas de suministro; y tercero, todo aquello que podemos empezar a producir en nuestra región que hoy estamos importando de Asia. Si consideramos que nuestra región tiene grandes déficits con Asia, superiores a los 500 mil millones de dólares, traer una proporción de eso que hoy estamos importando puede generar un crecimiento importante y significativo en nuestro país”.
El gobierno mexicano subrayó que el tratado representa una región económica de más de 500 millones de consumidores y cerca del 30 por ciento del PIB mundial, con un comercio que supera los 800 mil millones de dólares anuales.
Por su parte, la Coordinadora del Consejo asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, Altagracia Gómez, señaló: “cuando, como mencionó hoy el subsecretario Luis Rosendo, pensamos hacia adelante, los mayores retos y también las mayores oportunidades que tenemos en la revisión del T-MEC son fortalecer las cadenas de suministro. También está el contenido regional: ¿cómo podemos aumentarlo y cómo podemos reducir la dependencia de países con los que no tenemos tratado de libre comercio recíproco? Es inevitable pensar que esto es el Plan México. El Plan México habla no solo de reducir la dependencia o sustituir importaciones, sino de desarrollar proveedores locales. El Plan México habla no sólo de producir más, sino de producir con mayor valor agregado”.
Las autoridades señalaron que el reto hacia el futuro será modernizar el acuerdo, hacerlo más incluyente e integrar a más regiones del país, especialmente al sur, a las cadenas productivas de América del Norte.
