Skip to content

Ya no es un problema de impuestos casarse en Suiza

En Suiza los matrimonios son noticia. Y no por su subida o caída, cuestiones demográficas o nuevas tendencias a la hora de celebrarlos. Lo son por razones estrictamente tributarias. En una decisión histórica los suizos han respaldado de forma mayoritaria (con el 54% de apoyo) una reforma que básicamente pondrá fin a lo que en el país se denomina “penalización matrimonial”. Dicho de otro modo, darse el ‘sí quiero’ en Suiza dejará de ser (en la mayoría de casos) una condena a pagar más a la hora de declarar los ingresos a Hacienda.

La decisión ha llegado precedida de un intenso debate, lo que da una pista de que el tema no solo tiene derivas fiscales. El trasfondo es social, cultural e histórico.

¿Qué ha pasado? Que tras años de debate Suiza ha dado ‘luz verde’ a un cambio fiscal clave para los matrimonios. Los parejas del país que formalicen su relación dejarán de tributar de forma conjunta, mediante una única declaración de impuestos en la que se tiene en cuenta la suma de sus ingresos y patrimonio.

A partir de ahora se gravará a cada cónyuge de forma individual. Igual que si no hubiera pasado por el altar. La medida ha recibido el aval del 54% de los votantes durante un referéndum en el que se han tratado más temas, pero no significa que vaya a activarse de inmediato. La idea es que se adopte de forma gradual, a lo largo del próximo lustro. Los cantones disponen de margen hasta 2032.

¿Es tan importante? Sí. De hecho en Suiza (y otros países que han prestado atención al cambio fiscal) no se habla de tributaciones conjuntas o individuales, sino de algo mucho más contundente: el fin de la “penalización por matrimonio”.

¿Por qué? Porque según sus impulsores el actual régimen tributario helvético castiga a aquellos matrimonios en los que ambos cónyuges trabajan y gozan de buenos salarios. En esos casos, con el sistema actual, las parejas se ven obligadas a soportar cargas mayores de las que afrontarían si siguieran solteras. Es decir, una misma pareja puede encontrarse en uno u otro tramo impositivo (más o menos beneficioso) dependiendo solo de si ha formalizado su relación.