Los therians son personas que se identifican profunda y de forma involuntaria con un animal específico, ha desbordado los límites de internet para instalarse en el espacio público de ciudades como Buenos Aires y Montevideo, generando un intenso debate sobre identidad.
En este fenómeno, la animalidad no representa un disfraz, sino la naturaleza biológica o espiritual percibida por el individuo de manera intrínseca.
El estudio de estas identidades ofrece una ventana a la flexibilidad de la mente humana y a la neurodiversidad. Al analizar cómo el cerebro procesa la imagen corporal, la ciencia busca otorgar un marco conceptual a quienes encuentran en la naturaleza animal su verdadera esencia.
Se ha convertido en una tendencia en redes sociales como TikTok en Instagram, en donde se han popularizado millones de reproducciones a videos que hacen visible esta tendencia y en donde se generan discusiones que trascienden la subcultura para interpelar a la sociedad acerca de los límites de la diversidad.
En el último año, videos virales muestran a jóvenes desplazándose sobre cuatro extremidades, luciendo máscaras y colas de animales, replicando conductas que la comunidad therian denomina “quadrobics”.
La identidad ‘therian’ tiene raíces conceptuales en la palabra “therianthropy”, compuesta por términos griegos para “bestia” y “ser humano”.
Si bien relatos mitológicos describían transformaciones entre ambos reinos, la noción moderna surgió en los años noventa dentro de comunidades digitales, donde personas comenzaron a compartir vivencias de identificación interna, ya sea espiritual o psicológica, con animales no humanos.
Dentro de la jerga de la comunidad, este animal se llama “teriotipo”, y los más comunes son lobos, perros, zorros y diversos felinos.
Algunas características específicas para ser un Therian, se requiere:
– El uso de máscaras, colas y la práctica de quadrobics, correr, saltar o moverse como el teriotipo, constituyen expresiones públicas de esta identidad.
– Quienes se definen como therians aseguran que la suya no es una performance deliberada ni un disfraz, sino una vivencia integral que se manifiesta, muchas veces, mediante rutinas físicas.
– Los therians limitan sus prácticas a espacios recreativos o en tiempos de ocio, y suelen ser jóvenes pacíficos cuya expresión se da principalmente en grupos y plazas.
La identidad animal “suele surgir de la introspección, los sueños o simplemente una fuerte conexión con un animal en particular y sus características. Por ejemplo, un Therian que se identifica con un lobo puede sentir fuertes instintos de lealtad, protección y profunda conexión con la naturaleza”.
Una de las vivencias más características es la cenestesia o alteración del esquema corporal. Los individuos reportan sentir extremidades fantasmas, como colas o garras, debido a una hiperactividad en las zonas cerebrales que procesan la propia imagen física.
La ciencia sugiere que el cerebro procesa la información sensorial de manera que confirma la identidad animal. Esta experiencia no es una imaginación, sino un proceso cognitivo donde las sensaciones extrañas del cuerpo se etiquetan bajo la identidad de una especie específica o “teriotipo”.
En la actualidad, define la experiencia subjetiva de metamorfosis psicológica, diferenciándose de la “teriantropía clínica”, donde existe una convicción delirante de transformación física real o alucinaciones. Los expertos buscan distinguir entre una identidad creativa y los casos raros de psicosis. Para la comunidad, la teriantropía es la etiqueta que nombra su sentir interno y da sentido a su percepción de especie dentro de un marco de salud mental estable.
