Omar Kardoudi | El Confidencial
Ayer, alrededor de las 18:55 hora peninsular, un bólido cruzó los cielos del oeste de Europa dejando una estela luminosa visible durante unos seis segundos antes de fragmentarse. Miles de personas en Bélgica, Francia, Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos lo vieron caer y un habitante de la ciudad alemana de Koblenz denunció que uno de los pedazos había atravesado el techo de su casa.
La Policía de Koblenz confirmó que el impacto fue provocado por un “objeto celeste calcinado” que colisionó contra el edificio. Los bomberos y agentes acudieron al lugar y descartaron cualquier riesgo para la población, así como cualquier vínculo con una posible actividad militar. Los servicios de emergencia registraron un aluvión de llamadas mientras el meteoro sobrevolaba varios estados alemanes —entre ellos Renania-Palatinado, Renania del Norte-Westfalia, Hesse, Sarre, Baden-Württemberg y Baja Sajonia— y también partes de Bélgica, Francia, los Países Bajos y Suiza.
Los testigos describieron una bola de fuego brillante seguida de un fuerte estruendo. El equipo de Defensa Planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA) analizó el evento con todos los datos disponibles y estimó que el objeto medía unos pocos metros de diámetro. Según la agencia espacial, objetos de este tamaño impactan contra la Tierra “desde una vez cada pocas semanas, hasta una vez cada pocos años”.
