El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva mediante la cual declara una emergencia nacional y abre la puerta a la imposición de aranceles a bienes provenientes de países que suministren petróleo a Cuba, ya sea de forma directa o indirecta.
De acuerdo con el documento, la medida tiene como objetivo salvaguardar la seguridad nacional y la política exterior estadounidense frente a las acciones del gobierno cubano, al que la administración de Trump acusa de representar una amenaza para los intereses de Washington.
La orden establece un nuevo esquema arancelario que permitirá a Estados Unidos aplicar gravámenes adicionales a las importaciones de naciones que mantengan vínculos energéticos con la isla. Para ello, el mandatario otorgó facultades al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio, quienes podrán emitir las disposiciones necesarias para poner en marcha este mecanismo.
En el contexto regional, reportes periodísticos señalaron que México se convirtió en 2025 en el principal proveedor de petróleo para Cuba. Sin embargo, información difundida por la agencia Bloomberg indica que el gobierno mexicano habría suspendido dichos envíos ante la presión ejercida por Estados Unidos.
El documento firmado por Trump también contempla la posibilidad de modificar o retirar la medida en caso de que Cuba o los países afectados adopten acciones que, a juicio del gobierno estadounidense, se alineen con sus objetivos de seguridad.
La Casa Blanca justificó la decisión al señalar que el gobierno cubano mantiene una postura hostil, a la que acusa de respaldar a actores considerados adversarios y de estar vinculado con actividades relacionadas con el terrorismo.
