Un potente tornado golpeó el lunes 24 de agosto la localidad de Pomas, en el sur de Francia, dejando al menos 41 personas lesionadas y graves daños materiales.
El fenómeno ocurrió alrededor de las 5:20 de la tarde, en medio de una alerta por tormentas severas, con ráfagas de viento que alcanzaron los 117 kilómetros por hora.
La fuerza del tornado afectó unas 300 viviendas: algunos techos fueron arrancados y varias estructuras resultaron parcialmente dañadas. También se reportaron árboles y vehículos afectados, mientras calles y carreteras quedaron bloqueadas por escombros.
De los 41 lesionados, 15 tuvieron que ser trasladados a hospitales para recibir atención médica.
La tormenta también dejó a unos 2 mil 800 hogares sin electricidad en una decena de municipios del departamento de Aude.
Más de 120 bomberos fueron desplegados para revisar inmuebles, retirar obstáculos y atender a las familias afectadas. Además, se habilitaron refugios para quienes no pudieron regresar a sus viviendas.
Las autoridades calificaron el fenómeno como inusual por la rapidez y magnitud de los daños, registrados después de una intensa ola de calor en la región.