Casa Toñita no es solo un bar, es memoria, identidad y resistencia. Y en el Super Bowl 2026, esa historia de barrio dio la vuelta al mundo cuando Bad Bunny invitó a Toñita, la icónica dueña del Caribbean Social Club de Brooklyn, Nueva York, a formar parte de su histórico espectáculo de medio tiempo.
María Antonia Cay, mejor conocida como Toñita, nació en 1940 en Juncos, Puerto Rico, y desde hace más de cinco décadas ha mantenido abierto este espacio que se convirtió en refugio y segundo hogar para generaciones de puertorriqueños y latinos en Nueva York. A sus 85 años, Toñita sigue atendiendo la barra, cocinando habichuelas todos los días, conversando con los clientes y asegurándose de que todos se sientan bienvenidos.
El Caribbean Social Club abrió en los años setenta como un punto de reunión para un equipo de béisbol del barrio y con el tiempo evolucionó hasta convertirse en un club social y, desde el año 2000, en un bar abierto al público. Discreto por fuera, pero vibrante por dentro, el lugar conserva dominó, billar, cerveza económica y un ambiente que parece detenido en el tiempo.
Bad Bunny ha visitado en varias ocasiones “la casa de Toñita”, la mencionó en su canción NUEVAYoL y grabó parte de su video ahí. Esa relación vibró aún más el pasado domingo, cuando Toñita apareció en el escenario del Super Bowl LX, sirviéndole un simbólico shot de cañita frente a millones de espectadores, en un show encabezado en español.
Más que una invitación, fue un homenaje. Un reconocimiento a una mujer que ha resistido la presión de inversionistas, defendido su espacio con apoyo comunitario y convertido un pequeño local de Brooklyn en un ícono cultural que hoy forma parte de la historia del Super Bowl.
